Era mi primer vez.
Confieso que a pesar de considerarme de mente y corazón abiertos, estaba nervioso, un poco asustado quizá. Dejar unas manos tocar mi piel y todo mi cuerpo siempre es excitante y placentero, sin embargo toda primer vez ofrece tanto de aventura como de temor.
Pensé en desistir y escribirle a Rubia que no iba a poder llegar, tal vez inventar alguna excusa.
Pero bueno, siempre me gusta experimentar cosas nuevas, e intento reflexionar sobre mi sexualidad, y esta sería una buena oportunidad de desafiarme, de retar a mis miedos y de re-descubrirme.
Al llegar, no solo me encontré con una naturaleza exuberante, sino con Rubia una mujer encantadora.
La conversa con Rubia comenzaba a disminuir la ansiedad y los nervios, aunque no llegaron a desaparecer por completo...más ya no tenía vuelta atrás, estaba ahí. Además Rubia es una excelente profesional, toca en esos puntos de la memoria y la mente dónde se alojan los temores.
Y bueno las manos de Rubia comenzaron a masajear mi cuerpo con suavidad, sin embargo el masaje había comenzado mucho antes, pues ya mi mente estaba siendo estimulada con palabras que me hacían ganar confianza.
Mi cuerpo, nunca dudo de la fuerza y la energía que tiene. Sin embargo, siento que aún tengo energía guardada esperando el momento para ser activada, para ser liberada...y tenía certeza que esa tarde Rubia me ayudaría a encontrar algunas llaves para abrir ese cofre en mi interior.
Y no me equivoqué: no solo tuve la oportunidad de sentir mi cuerpo vibrando a otro ritmo, sino que también conseguí liberar mi mente y entender con más claridad.
Regresé a casa satisfecho, abierto a compartir mi experiencia, feliz y llevando a mi cotidiano lo que aquella tarde aprendí.
Nenhum comentário:
Postar um comentário